A modo de bienvenida


En los años 40-50, aquí, no abundaba el dinero para renovar el guardarropa ni las prendas interiores del cajón. Por eso los "tomates", los agujeros en los calcetines. La escasez obligaba a reciclarlos mientras la madre consiguiera zurcirlos con el huevo de madera dentro.

Ahora, es el efecto invernadero el que nos empuja a tener los pies frescos, por eso mantengo el título y la imagen

Deseo que lo que escribo os guste.

miércoles, 26 de abril de 2017

Así están las cosas... y no hay corrección posible.



Voy leyendo diarios y escuchando en la radio las informaciones que publican relativas a los diversos casos de corrupción recientemente abiertos por los jueces. Pero no veo soluciones.

Y es que tampoco todos los fiscales se atreven a morder en esos asuntos. Malo. 

Si el sistema de reparto social en este país empieza por no tener cimiento en la justicia, malo. 

Si las indagaciones, pocas, han de esconderse hasta entre los propios investigadores como protección ante el sistema de infiltración que los cabecillas han montado, malo.

Después de toda esa suma de éstas y otras malas premisas, ¿quién es capaz de romper las cándidas barreras que se montan los presuntos simplemente alegando el consabido “yo no sabía nada de lo que Vd. me pregunta”? Es que suena a carcajadas sobre la cara del juez y fiscal.

Al final de todo hay un único concepto muy manido últimamente: responsabilidad. Nadie es responsable. En esas condiciones lo que procede es liberar a los reos con una fianza. Liberación que pueden aprovechar para retirar de en medio las pruebas que no hayan sido aducidas en las vistas previas. 

Y ante la escasez de evidencias,… procede dictaminar la libertad de los inculpados. Negocio redondo.

Largo en desarrollo, pero redondo. Ninguno de ellos devuelve lo escamoteado. El coste, todo lo más unas semanas en detención preventiva. Eso a quien pillen.

Porque la ecuación inicial se rompe cuando el que “pilla”, no reparte. Entonces, las “fuerzas vivas” dejan de tener la mano extendida y pasan a tomar el móvil y llamar a la “fuerzas de orden”.

Esa es la lacra de la clase de dirigentes que tenemos: la falta de responsabilidad en aplicar el reparto. Nada pasa hasta que falla el sistema por esa parte.

Mientras se vaya repartiendo…

¿Y lo que las “personas altamente responsables” han repartido, quién se lo ha quedado? ¿dónde está?

Grandes preguntas. 

Montoro que dice saber mucho de quienes, según él, no pagan sus impuestos debe tener en su libreta los nombres de éstos que “no pagan sus impuestos".

Decía  "Largo en desarrollo", si, de mucho tiempo de diseño y montaje de la infraestructura precisa. Y también de preparación del personal neceasario. 

Porque lo que se cuece no se ha sacado ayer de la olla. Lleva muchos años en la cocina. A fuego lento. Y los que no han conseguido carreras políticas ó funcionariales, ya tienen la vida resuelta.

Ya les van colocando, ya. Ya se ven.  Mientras, han creado empresas, fundaciones, estructuras contables muy ramificadas para dilatar las investigaciones, leyes ineficaces para perseguir los casos detectados,... 

Han habido muchos suspendidos en oposiciones buscando acomodo ante la avalancha de "no doctos" que han invadido puestos funcionariales sin la debida "acreditación". 

Ha sido la "guerra de los abogados del estado", frustrados en su progresión laboral.