Camino de Mombasa.
Si..., ¿porque no?. Hay alguien que va hacia allí. Un amigo. Me da envidia. Si,
envidia sana, de la que permite desear el éxito del otro, incluso del
competidor.
Deseo que disfruten de
la experiencia: otro continente, distinta cultura, ciudades sin forma, personas
con piel de color diferente, idioma desconocido, calor tropical, gente nunca
vista, gestos poco entendibles,.... A fin
de cuentas: aprender y guardar el recuerdo.
En este siglo en que
ya nacemos todos sabiéndolo todo, "estos niños ya nacen sabiendo
informática" - ¿quién no lo ha dicho/oído? -, hay unos cuantos millones de
jóvenes, y no tan jóvenes, con el disco duro lleno - y no tan lleno -, que no
necesitan/no quieren saber más.
Bueno, es una forma de
vivir. ¿Corta?, no, escasa. Solo deseo que sea elegida. No impuesta por persona
ó costumbre desconocida. Creo que hay que conocer vivencias de los otros y
aprender de ellas, o sólo saber. Quizá nunca sea necesario aplicar lo que otros
si han requerido.
Mejor. Y ¡ojalá! que sea, simplemente, porque estamos en un
mundo mejor. Sería aun mejor si solo la curiosidad por lo desconocido, sea lo que nos haga tener interés.
Hubo alguien que dijo
algo así como que "cuando hayas perdido la curiosidad por las cosas que
ocurren y la afectividad por las personas que puedes conocer, serás viejo".
No es un concepto a despreciar.
Aún dentro del
temperamento y método científico, el humanismo y la filosofía nos han hecho
llegar hasta aquí, y mejor no miremos el cómo, porque puede que nos parezca
imposible haberlo conseguido, dados los casos de “vidas ejemplares” que hemos
conocido.
Quizá sea que las lecciones de vida de las generaciones previas y las
enseñanzas del profesorado han ido dejando huella.
Ah, pero las huellas
se van gastando. Es lo que, me parece, ocurre ahora. No estamos dejando huella.
Y, lo peor de todo es
que no somos conscientes de ello. O quiza seamos muy conscientes de que lo hemos
dejado en mano del gobierno de turno, "que para eso cobra impuestos",
pero no fiscalizamos que el objetivo sea alcanzado.
Para llegar a la
cumbre hay varias vías. Cada uno puede escoger cual tomar, pero no puede dejar
la opción a otros.
Y es que si no llega, nadie lo
sabe, nadie pregunta.