A modo de bienvenida


En los años 40-50, aquí, no abundaba el dinero para renovar el guardarropa ni las prendas interiores del cajón. Por eso los "tomates", los agujeros en los calcetines. La escasez obligaba a reciclarlos mientras la madre consiguiera zurcirlos con el huevo de madera dentro.

Ahora, es el efecto invernadero el que nos empuja a tener los pies frescos, por eso mantengo el título y la imagen

Deseo que lo que escribo os guste.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Una petición

Si, hablaré de esa petición. La recibí la semana pasada, el día 13, y cumplí lo aceptado el día 19. Ni tan mal.

Pero, bien, ha sido un desafío apasionante: contar una biografía breve de mi abuela Martina, un relato de su azarosa vida.

Ha sido una explicación realizada a grandes rasgos, contando sus vivencias de joven inquieta por su futuro, de chica trabajadora, de esposa querida, de abuela venerada por los cuatro nietos, bisabuela adorada....

Mi abuela era mujer menuda y frágil, pero de espíritu luchador y carácter firme. 

En mis recuerdos no cabe todo lo que nos pudo contar sobre su recorrido por la vida: un adios, una hija fallecida, una guerra, una viudez,... en una sola persona, en un cuarto de siglo.  

Nada envidiable.

Extraño lo que no nos pudo relatar.

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