A modo de bienvenida


En los años 40-50, aquí, no abundaba el dinero para renovar el guardarropa ni las prendas interiores del cajón. Por eso los "tomates", los agujeros en los calcetines. La escasez obligaba a reciclarlos mientras la madre consiguiera zurcirlos con el huevo de madera dentro.

Ahora, es el efecto invernadero el que nos empuja a tener los pies frescos, por eso mantengo el título y la imagen

Deseo que lo que escribo os guste.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Porte y modales


Hubo un tiempo en que conceptos como urbanidad, conducta, compostura,… eran motivo de calificación escolar.

Y, generalmente, con letras MB, B, R, M, MM, el maestroscuela, posteriormente profesor de EGB, dejaba escrito en el boletín escolar su valoración del nivel de seguimiento de esos aspectos con impacto en la relación social por parte del alumno.

Era un modo paralelo de preparar la validez total del viejo refrán que dice Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.

Pero… ¡cómo han cambiado los buenos modales a través de los años!, y no sólo en el aspecto de la cortesía, sino en la presencia y en el boato que ofrecemos en los círculos sociales en que nos movemos y también en la imagen que ofrecemos a los demás en cuanto a gestos y actitudes, al hablar, al caminar, en la mesa del restaurante, en el aula,…

Y es que, solventado por muchos progenitores el problema de educar a los hijos mediante delegación de ese rol a los profesores con el subterfugio de que “Los impuestos que pago ya cubren esas materias. Que me lo devuelvan sabido”.

El resultado es que algunas de las entrevistas de trabajo con personas “sabidas” en que participé, me resultaron lamentables: el entrevistado no habla, sólo espera pregunta - principalmente, de respuesta SI/NO -,  y si habla, grita; se mete un dedo y lo gira en la oreja; se rasca la cabeza; usa un lenguaje cutre; su cansado cuerpo se ofrece tumbado - ni apoyado en el respaldo, ni sentado en el borde - en la silla, etc...

Para olvidar es el cómo se presentan: “Hola, tío", "Qué hay, tío?” 

Y mirar ademanes en la calle y zonas de paseo, da grima. Y eso sin escribir nada sobre el porte y las maneras de caminar.

 ¡Dios mío, adónde hemos llegado!.

lunes, 22 de mayo de 2017

¿Pero… donde vivo?



Quizá recordareis que hace unos meses escribía yo sobre la incomunicación que sufren los supercomunicados. Digo sufrir porque no tengo vocablo que defina porqué estar todo el santo día con un pegote en la oreja.

Y hoy, menos. En menos de una hora, en dos escenarios distintos he podido escuchar a gritos a dos personas de esas que cito en el párrafo previo.

La primera, diserta, a grito limpio, en plena plaza pública - no es un mitin, no - sobre un tema “capital”. En sus propias palabras: “Porque el liberalismo está muerto, sí, pero muerto e incinerado” y la conversación seguía entre las sonrisas de los abuelos sentados en el banco vecino. 

Algunas personas en su deambular vespertino, tomaban un receso, caminando al ralentí, para poder disfrutar de la “amena” conversación.

La segunda, es… fascinante. ¿Cómo podemos estar privados de incordiar a los compañeros de viaje en autobús de línea mientras hacemos una retransmisión en directo del transcurso del viaje? Pues eso es lo que pude deleitarme durante un buen rato: “Pues ahora pasamos por…, sí, sí,… llegamos al peaje de…Ha hecho  fresco, pero después ha calentado Lorenzo y ahora parece que se ha levantado viento, sí, sí,… Ah! mira, ahí es donde estuvimos  comiendo el cordero con los primos de Mataró el año pasado,sí, sí,…” 

Y así, 40 minutos dando la tabarra al ciudadano que vuelve a casa tras su jornada laboral. Buena forma de ir apagando el día. 

Si os preguntabais de qué coño hablan los que se acoplan la cajita a la oreja, ahí tenéis dos interesantes ejemplos que evidencian que no usar el móvil puede ser la causa de alguna temible patología. 

¿No será que las ondas que llevan la voz de un móvil a otro producen adicción? Tranquilos, que alguien será postulado como candidato al IGNOBEL después de proclamar una sandez similar en algún foro académico.

lunes, 15 de mayo de 2017

Para meditar


Yo no he visto, ni oído el debate del PSOE. ¿ Para qué ? ¿ Para oir los mismos mensajes y coletillas que repiten y repiten los Tres Masqueburros ?.

Pues no, por eso, visto lo que tienen en el mostrador para vender al votante, ó sea : nada, me he ido a otro lugar y he estado oyendo algo más positivo y enriquecedor. (Clic en la foto.)
Os lo recomiendo. Inés ha publicado más piezas y las podeis ver/escuchar en You tube (R).

Y permite meditar. De ahí, su título : Meditación.

Su autor, Jules Massenet.

miércoles, 26 de abril de 2017

Así están las cosas... y no hay corrección posible.



Voy leyendo diarios y escuchando en la radio las informaciones que publican relativas a los diversos casos de corrupción recientemente abiertos por los jueces. Pero no veo soluciones.

Y es que tampoco todos los fiscales se atreven a morder en esos asuntos. Malo. 

Si el sistema de reparto social en este país empieza por no tener cimiento en la justicia, malo. 

Si las indagaciones, pocas, han de esconderse hasta entre los propios investigadores como protección ante el sistema de infiltración que los cabecillas han montado, malo.

Después de toda esa suma de éstas y otras malas premisas, ¿quién es capaz de romper las cándidas barreras que se montan los presuntos simplemente alegando el consabido “yo no sabía nada de lo que Vd. me pregunta”? Es que suena a carcajadas sobre la cara del juez y fiscal.

Al final de todo hay un único concepto muy manido últimamente: responsabilidad. Nadie es responsable. En esas condiciones lo que procede es liberar a los reos con una fianza. Liberación que pueden aprovechar para retirar de en medio las pruebas que no hayan sido aducidas en las vistas previas. 

Y ante la escasez de evidencias,… procede dictaminar la libertad de los inculpados. Negocio redondo.

Largo en desarrollo, pero redondo. Ninguno de ellos devuelve lo escamoteado. El coste, todo lo más unas semanas en detención preventiva. Eso a quien pillen.

Porque la ecuación inicial se rompe cuando el que “pilla”, no reparte. Entonces, las “fuerzas vivas” dejan de tener la mano extendida y pasan a tomar el móvil y llamar a la “fuerzas de orden”.

Esa es la lacra de la clase de dirigentes que tenemos: la falta de responsabilidad en aplicar el reparto. Nada pasa hasta que falla el sistema por esa parte.

Mientras se vaya repartiendo…

¿Y lo que las “personas altamente responsables” han repartido, quién se lo ha quedado? ¿dónde está?

Grandes preguntas. 

Montoro que dice saber mucho de quienes, según él, no pagan sus impuestos debe tener en su libreta los nombres de éstos que “no pagan sus impuestos".

Decía  "Largo en desarrollo", si, de mucho tiempo de diseño y montaje de la infraestructura precisa. Y también de preparación del personal neceasario. 

Porque lo que se cuece no se ha sacado ayer de la olla. Lleva muchos años en la cocina. A fuego lento. Y los que no han conseguido carreras políticas ó funcionariales, ya tienen la vida resuelta.

Ya les van colocando, ya. Ya se ven.  Mientras, han creado empresas, fundaciones, estructuras contables muy ramificadas para dilatar las investigaciones, leyes ineficaces para perseguir los casos detectados,... 

Han habido muchos suspendidos en oposiciones buscando acomodo ante la avalancha de "no doctos" que han invadido puestos funcionariales sin la debida "acreditación". 

Ha sido la "guerra de los abogados del estado", frustrados en su progresión laboral.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Terminó otra época en mi blog...

... estamos a fin de Enero y si, como cada cambio de año, ha llegado el momento de los buenos propósitos. 


Bien. Ya lo sabeis. Es lo que he ido haciendo en años previos : retirar todo lo publicado y comenzar textos nuevos. Y es lo que haré. 


No sé si alguna de las entradas os ha llamado la atención, Si no habeis podido guardarla, pls, decídmelo, están guardadas aparte.

El blog no cambia. La imagen, la presentación, el contenido,... 

Procuraré mejorar un poco la fidelidad a mi mismo. Creo que 22 entradas en 2016 es poco. Son tiempos arduos. No siempre es fácil tener entrada y parece que no encuentro la puerta.

¡¡¡ Os deseo un gran 2017 !!!