A modo de bienvenida
En los años 40-50, aquí, no abundaba el dinero para renovar el guardarropa ni las prendas interiores del cajón. Por eso los "tomates", los agujeros en los calcetines. La escasez obligaba a reciclarlos mientras la madre consiguiera zurcirlos con el huevo de madera dentro.
Ahora, es el efecto invernadero el que nos empuja a tener los pies frescos, por eso mantengo el título y la imagen
Deseo que lo que escribo os guste.
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